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 La lactancia materna. Ese momento único, especial, donde solo parecéis existir el bebé y tú. Ese instante tan íntimo en el que de algún modo sientes que ambos volvéis a ser uno solo, donde sabes que solo te necesita a ti y que tú eres la persona encargada de que no le falte de nada.

No obstante no todo es tan sencillo. El “universo” en el que se encuentra inmersa la lactancia provoca infinidad de dudas a todas las madres habidas y por haber. Hemos oído en reiteradas ocasiones que la leche materna es un alimento con múltiples beneficios. No obstante la desinformación y la falta de conocimientos provoca que en determinadas ocasiones no se sepa qué decisión tomar o qué camino escoger en cuanto a la alimentación de nuestro bebé.

Lactancia materna
Importancia de la lactancia materna

Beneficios de la lactancia

¿Hay algo que se pueda considerar más natural que tu propia leche? La respuesta es no, lo cual hace que la lista de beneficios de la lactancia en recién nacidos sea interminable.

La leche materna es sin lugar a dudas el mejor alimento para los recién nacidos ya que contiene todos y cada uno de los componentes esenciales para tu bebé durante los primeros seis meses de vida. Esta leche contiene los macronutrientes, minerales, vitaminas y todos los elementos necesarios para protegerle de infecciones virales y bacterianas.

Y como si fuera por arte de magia la leche materna modifica su composición de acuerdo con las necesidades del bebé. En las primeras tomas se denomina calostro (leche espesa, con mayor concentración de proteínas y vitaminas A, E y K, minerales y mayor cantidad de elementos inmunológicos). Posteriormente se origina la leche de transición y a partir del 4º día la considerada leche madura (más rica en grasa y con gran contenido en inmunoglobulinas). Y como la naturaleza es sabia… también varía durante la toma haciendo la leche final más saciante y rica en grasa. Aquí puedes leer más sobre la nutrición en el embarazo.

Beneficios de la lactancia materna para el bebé

Gracias a la leche materna el bebé sufrirá menos infecciones respiratorias, problemas de tipo digestivo y su desarrollo cognitivo, inmunológico y motor será óptimo.

Se reducirá la probabilidad de tener alergias al tiempo que tendrá menos riesgo de sufrir diabetes, obesidad, enfermedades inflamatorias intestinales crónicas, esclerosis múltiple,… El riesgo de muerte súbita del lactante también se verá limitado. Aquí puedes leer más sobre el cólico del lactante.

Beneficios de la lactancia materna para la madre

¡Ojo! No solo los beneficios de la lactancia materna van a parar al bebé… ¡La mamá también se lleva su parte!

Con la lactancia se mejora la remineralización de los huesos limitando la posibilidad de sufrir osteoporosis. Además se reduce el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 o cáncer de mama y/o ovarios. Aquí puedes leer más sobre la diabetes gestacional.

Ayuda a reducir el sangrado tras el parto lo cual favorece la recuperación tras dar a luz e influye en la pérdida de peso (debido al tremendo desgaste calórico que produce fabricar leche). Al mismo tiempo retrasa el retorno del período menstrual.

Gracias a la prolactina (hormona que estimula la secreción de la leche) se produce un sueño más reparador lo cual repercute también en el bienestar diario. Aquí puedes leer más sobre el dolor en el parto.

La lactancia materna ayuda al vínculo madre-hijo

Es tal el sentimiento de realización que se llega a sentir durante la lactancia que se produce el aumento de la liberación de prolactina y oxitocina:

Por un lado la prolactina lleva a la calma, a la relajación. Gracias a ella puedes enfocarte y concentrarte en tu bebé. Por otro lado la oxitocina está presente en el embarazo, el parto, el posparto y por supuesto durante la lactancia. En ese momento mágico donde hay un mayor contacto visual y aumentan las caricias… se produce el incremento en los niveles de oxitocina lo cual ayuda a reforzar el vínculo entre ambos. ¡Por algo la llaman la hormona del amor!

Gracias al vínculo afectivo el bebé podrá desarrollar una afectividad segura, un mejor desarrollo cognitivo y una mayor cercanía emocional con respecto a sus figuras de apego. Podrán desarrollar una mayor autoconfianza, autonomía y autoestima y una adecuada gestión emocional.

Lactancia materna
Vinculo materno filial por la lactancia materna

Cómo debe ser el enganche del bebé

Hasta aquí todo parece maravilloso, ¿verdad? Pero… ¡vamos a ponerlo en práctica! Sobre todo si eres una mamá primeriza es muy probable que te asalte alguna que otra duda sobre la lactancia relacionada con la colocación o el enganche del bebé.

El cuerpo de tu bebé tiene que estar pegado y alineado contigo evitando que tenga que girar la cabeza y facilitando el agarre del pezón y de la aureola. Su boca tiene que estar bien abierta, con los labios evertidos hacia fuera.

Pero sobre todo… ¡comodidad! Puedes ayudarte de un buen sillón o de cojines de lactancia. Recuerda que puedes estar sentada o tumbada. Además de buscar un lugar tranquilo es esencial que evites las distracciones y te centres única y exclusivamente en tu bebé.

Cantidad y periodicidad de la lactancia

Otra de las grandes preocupaciones en cuanto a lactancia materna es: ¿Cuántas tomas hacen falta? y/o ¿cada cuánto tiempo o qué cantidad?

No hay hora ni tiempo estipulado. La lactancia es a demanda porque los bebés no entienden de relojes. No obstante todo dependerá de la etapa en que se encuentren siendo aquellas de mayor crecimiento donde demanden más pecho, lo que provocará que tu producción de leche aumente. ¡Ya aprenderás poco a poco cómo superar las crisis de lactancia!

En cuanto a la cantidad… la que el bebé necesite. Es importante dejar que sea el bebé quien se sacie y suelte el pecho. Una vez que lo haga se le puede ofrecer el otro pecho (aunque no lo quiera) que será el que se le ofrecerá en la próxima toma.

Lactancia materna
El enganche del bebé

Posibles miedos en la lactancia

“¿Y si no tengo la suficiente leche?”, “¿hay algún método para estimular su producción?”, “¿estará mi hijo sufriendo cólico del lactante?”, “¿por qué llora?”, “¿cuándo tengo que destetar a mi hijo?” o “¿y si no puedo o no quiero darle de mamar?”

¡Bienvenida! Estos son algunos miedos del embarazo producidos en la lactancia. Es una gran responsabilidad la que tienes… ¿cómo no vas a tener algo de miedo?

Nuestra recomendación es: Reúne toda la información veraz que puedas y a partir de ahí decide y actúa.

Agalactia: un problema inusual de la lactancia materna

A la pregunta “¿puede ocurrir que no tenga leche?” debemos responder que lamentablemente sí, es posible. En ese caso sufrirías agalactia o hipogalactia. Se trata de la falta de leche materna por un problema de tipo glandular. Ocurre cuando a la madre le resulta difícil poder amamantar ya que no tiene la suficiente leche.

¿Es poco frecuente? Sí, de hecho es muy inusual. Cuando se produce va asociado al estrés del día a día. Por eso es importante no solo prestar atención al estado físico sino también darle la importancia necesaria al estado psicológico y buscar ayuda siempre que se considere oportuno. Aquí puedes leer más sobre la salud emocional en el embarazo.

 

En SingularMom siempre abogamos por una correcta información y apoyo por parte de profesionales.

Gracias a las clases de preparación al parto puedes resolver todas estas dudas al tiempo que adquieres recursos que te sirvan no solo durante el embarazo y el parto sino también durante el posparto y la lactancia.

Nuestro objetivo es cuidar y proteger a mamás y bebés brindándoles nuestro apoyo y ayuda.

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