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La lactancia abarca un fantástico a la par que misterioso mundo llenos de luces y… sombras. Sí, has leído bien, sombras. Sombras que se traducen en incomprensión, incertidumbre y dudas  para las que llegado el momento te resulta complicado encontrar justificación. Uno de los momentos que más angustia genera son las crisis de lactancia.

Una vez más en SingularMom abogamos por la información como principal herramienta antes, durante y después del embarazo. Por eso a lo largo de las siguientes líneas tratamos de resolver todas las preguntas relacionadas con estos fatídicos e interesantes momentos. ¡Te lo contamos todo!

Crisis de lactancia
Crisis de lactancia

¿Qué es una crisis de lactancia y cómo identificarla?

No te lo puedes creer. En un abrir y cerrar de ojos han pasado los 9 meses de embarazo, has vivido el proceso del parto y ya sí que sí, tienes a tu bebé en casa. Pero como muy bien te decían las personas de tu alrededor, ¡el bebé no viene con manual de instrucciones! Os toca un intenso camino de aprendizaje en el que más de una duda se centrará en el amplio mundo de la lactancia materna.

Conforme vayas dando de mamar a tu bebé te enfrentarás a situaciones en las que creas que tu bebé no está del todo satisfecho, dudarás de si está lleno o aún tiene hambre, pensarás que quizás no esté del todo cómodo, etc. Esto puede que te genere incertidumbre, angustia y estrés afectando a tu salud emocional y a la de tu pareja. Aquí puedes leer más sobre cómo afecta el embarazo en la pareja.

Tranquila, este tipo de situaciones especiales no son más que crisis de lactancia o periodos de crecimiento traducidos en cambios en la frecuencia y duración de las tomas que coinciden con episodios de desarrollo rápidos.

Cómo identificar una crisis de lactancia
Cómo identificar una crisis de lactancia

Crisis de lactancia materna durante el primer año

Durante el primer año de vida probablemente te enfrentes a tres grandes periodos de crecimiento. Te los explicamos progresivamente.

1ª crisis de lactancia: a los 15-20 días

 “Mi bebé quiere pecho constantemente, si no se lo doy se pone a llorar. No lo entiendo… ¡parece querer seguir mamando a pesar de que regurgita! Nada, no hay manera de que se suelte”.

En los primeros días tu bebé lo único que hará será comer y dormir, dormir y comer. Suelen ser bastante regulares y previsibles hasta… ¡la tercera semana! Bienvenida a la primera crisis de lactancia.

¿Qué está ocurriendo? Tu bebé necesita comer más, es el responsable de regular la producción de leche y en estos momentos necesita aumentarla. Para ello tiene que mamar sin parar durante 2-3 días seguidos hasta conseguir su objetivo. Una vez conseguido el objetivo todo volverá a la normalidad.

2ª crisis de lactancia: a las 6-7 semanas (mes y medio)

“¡Mi bebé se altera cuando le doy el pecho! Noto cómo se pone nervioso, me da tirones, no para de llorar…El verle tan tenso hace que me preocupe y piense que la leche que le ofrezco no es de calidad. Quizás hay algo que no estoy haciendo demasiado bien.”

Tranquila, todo está bien. El único “problema” que tiene tu bebé es el sabor de tu leche debido a su nueva composición. Ha cambiado porque su sistema digestivo ha madurado. Ahora está algo más salada y… tu bebé tiene que volver a acostumbrarse. Solo necesita unos días para volver a la normalidad.

3ª crisis de lactancia: a los 3 meses

“No sé si mi bebé me está rechazando el pecho. Noto que ya no me lo pide con tanta frecuencia, las tomas duran muy poquito y además se distrae con cualquier cosa, como si no lo quisiera. Dudo de que esté produciendo la suficiente leche ya que siento que mis pechos están más blanditos que antes. Mi bebé llora mucho al ver que no sale leche al momento y realmente es desesperante para ambos. ¿Quizás sería bueno darle algún biberón como complemento alimenticio?”

¡Bienvenida a la 3ª crisis de lactancia! La que más tarda en volver a la normalidad y por supuesto, la más compleja. Te explicamos todo punto por punto:

  • Llegados a este punto tu bebé se ha hecho un experto en el “arte de la succión”. Ahora necesita la mitad del tiempo que invertía antes en extraer tu leche.
  • Es totalmente normal que se distraiga ya que a los 3 meses sus conexiones neuronales se multiplican otorgándole una mayor agudeza visual y auditiva. Antes veía solo tu cara y escuchaba tu voz. Ahora, querida amiga, ¡se ha abierto un mundo de posibilidades a su alrededor! ¿Cómo no distraerse?
  • Tus pechos efectivamente están más blandos. Esto es debido a que la producción de leche ha cambiado y se ha optimizado. Tus pechos antes estaban llenos constantemente y a partir de ahora solo generarán alimento cuando tu bebé así lo requiera, es decir, cuando succione.
  • ¿Y cómo no va a llorar tu bebé? Antes estaba acostumbrado a tener su comidita al instante. Ahora tiene que esperar un par de minutos desde que succiona hasta que aparece. Ponte en su lugar: imagínate que estás acostumbrada a ir siempre de buffet, tienes toda la comida a tu disposición al momento hasta que te hartes. Sin embargo ahora tienes que pedirle la comida al camarero y… ¡esperar a que te sirva!
Las crisis de lactancia del primer año
Las crisis de lactancia del primer año

¿Cómo actuar ante las crisis de lactancia?

Para actuar correctamente ante las crisis de lactancia resulta primordial contar con información veraz para conocer de primera mano qué puede pasar y los motivos por lo que ocurren. Muy frecuentemente la falta de información hacen que se comentan errores como el abandono paulatino y la suplementación artificial.

Entre los puntos a tener en cuenta de cara a las crisis de lactancia debes recordar que:

  • La lactancia materna se realiza a demanda según las necesidades de tu bebé. Deja que mame todo el tiempo que quiera. No obstante en ningún momento hay que forzarle ni insistir demasiado para evitar que rechace el pecho.
  • Intenta disfrutar de la lactancia haciendo de ese ratito un momento de unión entre tu bebé y tú. Prueba a darle el pecho en un entorno tranquilo, en silencio y con poca luz sobre todo a partir de los 3 meses.
  • Anticipa el pecho a tu bebé, no esperes a que llore para dárselo.
  • No trates de “solucionarlo” con un biberón como suplemento ya que esto puede suponer el abandono de la lactancia.
  • Ayúdate de un sacaleches para estimular su producción.
  • Bebe líquidos, sobre todo agua. Aquí puedes leer más sobre la nutrición en el embarazo.
  • Apóyate en tu pareja, familia y/o amigos en este momento. Dedícate a la lactancia y deja otros quehaceres de lado sobre todo durante las crisis o periodos de crecimiento. Recuerda que los grupos de lactancia pueden serte de gran ayuda.

Para superar el miedo y las dudas…

Céntrate en datos objetivos.

Observa si tu bebé hace pipí varias veces al día y si sus cacas son blanditas. En las visitas rutinarias al pediatra comprueba que crece y aumenta de peso, que mantiene un buen color de piel y se encuentra activo.

Si es así, tranquila, todo va bien.

Cómo actuar ante las crisis de lactancia
Cómo actuar ante las crisis de lactancia

Es esencial reconocer estos periodos para evitar momentos de ansiedad innecesarios. Confía en ti. Lo estás haciendo estupendamente. Parece sencillo, pero no lo es así que… PACIENCIA.

Desde SingularMom queremos ofrecerte nuestra ayuda antes, durante y después el embarazo. Te ofrecemos lo mejor que tenemos: nuestra formación e información.

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